martes, 3 de noviembre de 2015

Mis comienzos con el tuning

El arte de tunear un coche Esto es un tuneo to guapo

Cuando conocí a Pepillo, mi novio, yo no tenía ni las más remota idea de lo que era tunear un coche. La primera vez que me dijo esa palabra, hasta me reí de él. “¿Tunear, dices? ¿O atunear, o cómo? ¿Y eso qué es? ¿Ponerle atunes a los coches?”. A lo que él me respondió un poco indignado y añadió que “la ignorancia es atrevida, pero te lo voy a explicar, María”. Acto seguido me dio una conferencia sobre el tema y cuando terminó, me quedé bastante sorprendida e interesada.

De hecho, hoy día, soy hasta más tuneadora que él. Y estaba yo en un tremendo error, porque en mi arranque inicial de ignorancia suprema, incluso le reproché a Pepillo, que la palabra “tunear” ni siquiera estaba en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y que nada bueno se podía esperar de una cosa que ni existía allí… Tuve que tragarme mi soberbia, cuando consulté la web de la RAE y me encontré que –entre otras cosas- tunear significa (3ª acepción): “Adaptar algo, especialmente un vehículo, a los gustos o intereses personales”.

Viene a ser lo mismo que hacemos todos con nuestro aspecto personal (vistiéndonos, maquillándonos, o usando complementos), pero trasladado a un coche, con la idea de no ser uno más y lograr tener tus particulares señas de identidad. Tener un coche con personalidad propia, vamos. Tunear viene del inglés “to tune”, que significa afinar o ajustar.

¿Y quién se inventó todo esto del tuneo? Pues la verdad: no está claro. Se discute si la moda empezó en Estados Unidos sobre 1940 o en Europa (Alemania, Italia y Reino Unido), sobre los años 50. Otra cuestión importante que seguramente andará rondando tu pensamiento ahora es: “Entonces… ¿qué puedo tunear en realidad en un coche?” La respuesta es que puedes tunearlo prácticamente todo, tanto la mecánica (para obtener un mayor rendimiento), como la carrocería y exteriores del vehículo. Y hasta puedes alterar la apariencia de la cabina.

No obstante, dicen los expertos que eso no es tuneo, sino customizing. A saber… Eso sí: si te aficionas al tuneo, ándate con ojo con lo que haces, porque podrías tener problemas legales. Como te estarás imaginando, no todo vale a la hora de modificar la mecánica o el exterior de un coche, puesto que algunos añadidos pueden ser peligrosos para la conducción o la seguridad. Tendrás siempre que buscar la homologación de los añadidos, por lo que es conveniente acudir a empresas que tengan experiencia en esta materia y que sepan lo que hacen.

Por supuesto, yo ya he tuneado mi coche. Para ello, por cierto, me fue de mucha ayuda la colaboración y opiniones de los foreros de zonatuning.com, de los que recibí excelentes consejos y aportaciones. Sin ellos, seguro que habría metido la pata. Mi sueño tunero era transformar mi coche en un equipo de música móvil gigante, porque el baile y la música son mi pasión. Así que decidí eliminar los asientos traseros de mi Fiat Bravo y colocar allí un gran equipo. Ahora soy muy feliz, porque vaya donde vaya, mi música –con toda su potencia y esplendor- va conmigo. Y no os podéis ni imaginar lo que disfruto cuando abro el maletero y mis amigos ven el equipazo y los altavoces que llevó allí. Contemplar sus caras no tiene precio.

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